AYUNO INTERMITENTE.
Ayuno.- Así denominamos al acto de abstenerse total o parcialmente de comer o beber, por un periodo determinado de tiempo. Se realiza por diversos motivos, pero los principales son religiosos, por ejemplo en el ramadán, como manifestación reivindicativa, huelga de hambre, o como técnica curativa en la naturopatía asociado o no a infusiones de plantas medicinales, medicinas naturistas o higienistas.
Ayuno intermitente.- Probablemente sea el tipo de dieta más de moda y por consiguiente, yo la miro con cierto recelo como a todo lo que se pone de moda, por su intrínseca tendencia precisamente a quedarse atrás cuando se pase de moda.
No obstante, la he observado y ofrece indudables elementos saludables que la hacen potencialmente recomendable para tener una nutrición sana, perder peso y adquirir ciertos hábitos saludables.
Esta muy antigua propuesta dietética, describe un periodo en el que se alternan tiempos de ayuno y alimentación. El ayuno intermitente no es una dieta en sí misma, es más bien un régimen alimenticio que puede ser utilizado junto con una restricción calórica para perder peso y depurarse.
Cualquier forma de ayuno, si se hace de forma correcta, tiene el potencial de otorgar importantes beneficios a la salud: adelgazamiento, mejoras de la diabetes tipo 2, ligereza, mejor estado emocional…Cualquier tipo de ayuno conlleva utilizar las reservas de energía corporal y la perdida de grasa corporal, con los consiguientes beneficios.
Cuando comemos, ingerimos más energía alimentaria de la que podemos usar de forma inmediata. Parte de esta energía se metaboliza y se almacena para ser usada más tarde. La insulina es la principal hormona implicada en el almacenamiento de energía alimentaria, pues permite que la glucosa entre en las células para ser usada por estas como combustible para poder realizar las funciones metabólicas, orgánicas, etc.
El ayuno intermitente.- Ayuno intermitente, es una acción que se emprende con el objetivo de realizar periodos de ayuno y alimentación intermitentes y controlados. Hay que aclarar que el ayuno intermitente no es una dieta en sí misma, sino un régimen alimenticio que puede ser utilizado junto con una restricción calórica para perder peso o mejorar determinados estados de salud o conflictos de silueta.
El ayuno intermitente es similar a una dieta baja en calorías, y, además de sus beneficios por pérdida de peso y volumen, podría reducir el riesgo de enfermedades, como el síndrome metabólico. También puede ayudar en reducir la obesidad, la resistencia a la insulina, la dislipidemia, la hipertensión, la inflamación o las disbiosis intestinales.
A pesar de sus evidentes beneficios, sus efectos a largo plazo sin embargo han sido cuestionados por sus detractores, puesto que, entre los posibles efectos adversos se mencionan la irritabilidad, dificultad para concentrarse, trastornos del sueño, resistencia a la insulina y posibles daños en las células pancreáticas.
En ciertos casos, además de agua sin cloro, el ayuno intermitente permite el consumo de una cantidad limitada de bebidas bajas en calorías como el café o té.
Se proponen varios tipos de ayuno intermitente, entre ellos destacamos:
- El ayuno interdiario implica un ayuno de 24 horas seguido por otro periodo de 24 horas de alimentación. El alternar la restricción de calorías diariamente, al parecer puede aumentar la longevidad.
- El ayuno modificado implica reducir bastante la ingesta de calorías (p. ej., 20% de lo usual) en los días de ayuno, resulta más eficaz que no comer nada en absoluto. Al parecer, esto es más saludable y con mejores resultados que la mayoría de los beneficios del ayuno intermitente en sí mismo.
- Otra modalidad de ayuno intermitente, implica tomar solo una comida al día.
Beneficios del ayuno intermitente.
- Ayuda a la oxidación de ácidos grasos.
- El ayuno interdiario reduce el peso corporal, colesterol LDL, los triglicéridos y mejora el perfil lipídico..
- Aumenta los factores neurotróficos que son importantes para el aprendizaje y la memoria. Estimula la generación neuronal partiendo de células madre.
- Mejora la producción de enzimas reparadoras del ADN que limitan la acumulación de mutaciones, y enzimas antioxidantes para permitir a las células eliminar los radicales libres. Incrementa el SIRT3, la proteína de la juventud y reduce la mortalidad.
- Favorece la autofagia, otro de nuestros sistemas antienvejecimiento.
- A nivel cerebral, reduce indicadores de inflamación.
- Mejora la plasticidad neuronal e incrementa el número de neuronas.
Con todo mi cariño.
Fernando Bernal Martín.
Kinesiologo Cuántico.
Centro Vida Sana.

